A través de la Ley 19/2015 se ha modificado la Ley de Enjuiciamiento Civil implantando el modelo de subasta judicial electrónica suponiendo el fin de la subasta tradicional, es decir, la subasta presencial en sede judicial.

Sus ventajas son obvias entre otras:

  • Mayor difusión, al publicarse todas las subastas en un portal web propio.
  • Mayor facilidad para participar ya que no requiere de traslado físico.
  • Mayor flexibilidad en cuanto a la cuantía y la hora para realizar las pujas.

Todo ello se traduce en una mayor efectividad de las subastas, ya que permitirán obtener, a priori, una mayor cuantía por los bienes subastados que es precisamente, el interés final de la subasta judicial de cara a satisfacer a los acreedores ejecutantes y liberar a los deudores ejecutados.

Como participar en una subasta judicial electrónica.

El procedimiento es muy sencillo y podríamos resumirlo en:

  • Debemos acceder al portal habilitado para las subastas judiciales y notariales electrónicas: https://subastas.boe.es/
  • A continuación, debemos registrarnos telemáticamente como usuario del Portal de Subastas y rellenar un formulario de acreditación que incluye el número de nuestra cuenta bancaria. A través del mismo portal ordenaremos a nuestra entidad bancaria la constitución del depósito del valor de tasación de los bienes que se subastan, recibiendo un recibo telemático cuando esa cantidad es transferida a la cuenta de depósitos por participación en subastas de la Agencia Tributaria, donde permanecerá hasta la finalización de la misma.
  • Cerrada la subasta, el portal comunica los resultados al vencedor, al Notario correspondiente (si es una subasta notarial) y a la Agencia Tributaria.
  • El vencedor debe completar el resto del precio total ingresándolo en la cuenta notarial para que se proceda a adjudicarle el bien.
  • Es la Agencia Tributaria la encargada de devolver automáticamente los depósitos a los postores que no hayan resultado vencedores y no hayan hecho reserva de la puja, mientras retendrá los de aquellos otros que, voluntariamente, por haber realizado dicha reserva, se mantienen en lista de espera por si se produce el incumplimiento del postor que hubiere resultado vencedor.