La vida de las sociedades Limitadas y Anónimas, se rigen tanto por lo establecido en la Ley de las Sociedades de Capital como en sus propios Estatutos. Pero hay veces que la realidad práctica o los intereses de los socios exigen ciertas garantías que no están contempladas en la Ley o no pueden introducirse en los estatutos, véase la prohibición de establecer la unanimidad como requisito para la adopción de acuerdos, artículo 200.1 LSC.

Pero, también puede suceder que aun pudiendo establecerse mediante estatutos, el proceso de la modificación de los mismos por sus formalidades y costes haga optar a los Socios por otra alternativa.

Esta alternativa es a través de los pactos entre socios, conocido como pactos parasociales.
Es muy importante señalar, que los pactos parasociales NO tienen la misma eficacia que las normas estatutarias ni legales.

Efectivamente, como viene señalando la doctrina y la jurisprudencia del Tribunal Supremo, SSTS 128/2009  SSTS138/2009, la eficacia de estos pactos se limita a quienes lo suscribieron, pero no a las personas ajenas a los mismos, entre ellas, la sociedad, por tanto el incumplimiento de lo establecido en un pacto parasocial no será motivo para anular un acuerdo social.

Cuestión más discutida es si los pactos parasociales omnilaterales, es decir, aquellos suscritos por la totalidad de los socios, representan el interés social y por ello esta vez sí, son motivo suficiente para impugnar un acuerdo social en base a lo recogido en el artículo 204 LSC. Esta última interpretación es defendida por un amplio sector de la doctrina aunque hasta ahora el TS no lo había admitido, y digo hasta ahora porque el TS en SSTS 589/2014 de de 3 de noviembre de 2014 abre la puerta a la posible vinculación de estos pactos a la sociedad si efectivamente esta los conocia ( la sociedad era parte del contrato ).

En cualquier caso, debido a las dificultades que plantea la oponibilidad de los pactos parasociales, omnilaterales o no, es aconsejable que se preste especial atención a la redacción del pacto, tanto de las obligaciones como de las consecuencias. Efectivamente, una simple mención a responsabilidad por daños y perjuicios nos llevará a un posterior problema, en caso del efectivo incumplimiento habrá que demostrar que se produjeron daños, además de su cuantía.

Por ello, es recomendable introducir otro tipo de cláusulas penales, como:

  • Opción de venta, en caso de incumplimiento, la parte cumplidora puede obligar a la incumplidora a que ésta le compre su participación a un valor penalizado
  • Opción de compra por lo que en caso de incumplimiento, la parte cumplidora puede obligar a la incumplidora a que ésta le venda su participación a valor penalizado.


Las posibilidades son muy amplias, lo importante es tener clara la eficacia de los pactos parasociales así como la importancia de su redacción para evitar que lo firmado sea inservible con la inseguridad que ello conlleva.