Las causas de disolución obligatoria vienen reguladas en el articulo 363 de la Ley de Sociedades de capital, entre las mas corrientes encontramos: Por inactividad superior a un año, por el bloqueo de los órganos sociales y la causa que es objeto de este articulo: Por pérdidas que dejen reducido el patrimonio neto a una cantidad inferior a la mitad del capital social.

Es importante comenzar señalando, que encontrarse en causa de disolución obligatoria es diferente a estar en causa de concurso.

Efectivamente, una sociedad puede estar en causa de disolución y sin embargo disponer de liquidez suficiente para satisfacer sus obligaciones.

Podríamos definir de una forma muy amplia y no demasiado precisa, que la causa de disolución obligatoria contable, es debido a problemas de pérdidas en los resultados contables (seria una disminución de nuestro patrimonio neto por debajo de la mitad de nuestro capital social) mientras que las causas de concurso de acreedores se producen por problemas de insolvencia, es decir, un activo corriente insuficiente para hacer frente a nuestro pasivo corriente.

En el siguiente balance veremos mejor la situación:

Miles de euros
Capital Social 1000
Reserva Legal 120
Pérdidas de ejercicios anteriores (100)
Pérdidas ejercicio 2014 (700)
Patrimonio Neto 320

 

Podemos observar como el patrimonio neto, 320.000 €, es inferior a la mitad del capital social, 1.000.000€ y por tanto, se encuentra en causa de disolución obligatoria.

Ante esta situación, la ley de sociedades de capital concede un plazo de dos meses al órgano de administración para convocar la Junta, en caso contrario, responderán solidariamente de todas las deudas de la sociedad generadas desde que tuvieron obligación de convocar la Junta,es decir, desde el mismo momento que conocieran las pérdidas o desde que se debieron formular las cuentas anuales (3 meses desde el cierre del ejercicio).

La junta podrá o bien optar por la disolución de la sociedad o bien restablecer el equilibrio patrimonial, algunos de los mecanismos para lograrlo son:

 

Compensación de pérdidas con cargo al capital social:

Una de las opciones que podemos realizar, es la compensación de pérdidas con cargo al capital social, es decir, realizaremos una reducción de capital social para compensar las pérdidas.
Es importante señalar, que primero tendremos que compensar las pérdidas con cargo a reservas y una vez estén agotadas (solo en S.A. se permite conservar una reserva legal del 10% del nuevo capital social), procederemos a la compensación con cargo al capital social.

Capital Social 1000 ➔ 320
Reserva Legal 120 ➔ 0
Pérdidas de ejercicios anteriores (100) ➔ 0
Pérdidas ejercicio 2014 (700) ➔  0
Patrimonio Neto 320

 

Costes de esta operación: No exige ningún desembolso adicional, está sujeta a ITP-OS pero la base imponible será 0, si habrán costes de auditor, notario, registro mercantil y publicación.

 

Capitalización del crédito:

En caso de que la sociedad cuente con acreedores, podrá realizar una ampliación de capital por compensación de créditos.

Capital Social 1000 ➔ 1700
Reserva Legal 120
Pérdidas de ejercicios anteriores (100)
Pérdidas ejercicio 2014 (700)
Patrimonio Neto 1020
Deudas a corto plazo 700 ➔ 0

 

Costes: No supone un desembolso adicional, afecta también a la liquidez de la sociedad puesto que la deuda exigible disminuye, exenta de ITP-OS, costes de auditor, notario, registro mercantil

 

Reducción y simultánea ampliación de capital, operación acordeón:

Consiste en realizar una disminución del capital social para compensar las pérdidas y simultáneamente una ampliación de capital, es fundamental recordar que siempre debemos respetar el derecho de suscripción preferente a la hora de realizar la simultánea ampliación de capital.

Capital Social 1000320 ➔ 900
Reserva Legal 120 ➔ 0
Pérdidas de ejercicios anteriores (100) ➔ 0
Pérdidas ejercicio 2014 (700) ➔  0
Patrimonio Neto 320 ➔  900

 

Son dos operaciones simultáneas por lo que los costes serían:

Fiscales: La reducción del capital social está sujeta a ITP-OS pero la base imponible será 0, la ampliación está exenta de ITP-OS

Comunes: Auditor, notario, registro mercantil, publicación. A este respecto, hay que señalar que hay resoluciones de la DGRN validando la no necesidad de auditor si el Capital Social resultante de la operación acordeón es, al menos, el mismo que el inicial (antes de la reducción), si se dan estos requisitos, hay una resolución de los años 90 señalando que tampoco seria necesario publicarlo, puesto que los intereses de los acreedores no se verían perjudicados, por tanto, se podrían reducir los gastos  al no incluir auditor y  publicación.

 

Préstamos participativos:

Una de las características de los préstamos participativos es que a pesar de ser pasivo, contabilizan como Patrimonio Neto respecto a la causa de disolución.

Capital Social 1000
Reserva Legal 120
Pérdidas de ejercicios anteriores (100)
Pérdidas ejercicio 2014 (700)
Préstamo Participativo 800
Patrimonio Neto 1120

 

El préstamo participativo se puede conceder, lo cual requerirá de una aportación dineraria adicional, o a través de la novación de un crédito anterior,sin necesidad de una aportación dineraria adicional, en cualquier caso no tendrá costes de notario, registro mercantil ni fiscales.

 

Aportaciones de socios para compensar pérdidas:

Los socios podrán compensar las pérdidas con una aportación dineraria directa, esto no significa que se realice una ampliación de capital, por lo que será recomendable que la aportación para compensar pérdidas sea paritaria y consensuada entre los socios puesto que quienes desembolsen no obtendrán ningún derecho accionarial adicional.

Capital Social 1000
Reserva Legal 120
Pérdidas de ejercicios anteriores (100) ➔ 0
Pérdidas ejercicio 2014 (700) ➔  0
Patrimonio Neto 1120

 

Costes: Similares a los del prestamo participativo, requerirá de una aportación dineraria adicional, o a través de la novación de un crédito anterior, sin necesidad de una aportación dineraria adicional, en cualquier caso no tendrá costes de notario, registro mercantil ni fiscales.


De no celebrarse la Junta o que los socios no lleguen a ningún acuerdo para solventar la situación ni insten la disolución, los administradores estarán obligados a solicitar la disolución judicial en un plazo de dos meses a contar desde la fecha prevista para la celebración de la junta, cuando ésta no se haya constituido, o desde el día de la junta, cuando el acuerdo hubiera sido contrario a la disolución o no se hubiera adoptado. De lo contrario, responderán solidariamente de las deudas sociales posteriores al acaecimiento de la causa legal de disolución.

 


Especial agradecimiento a las clases de Pablo Olábarri Gortázar para la redacción de este articulo.